Mi bonsai no deja de sorprendernos. El tío se porta de maravilla: prácticamente no nos ha dado una mala noche, se ríe constantemente y soporta estoicamente idas y venidas, achuchones, pedorretas y apretones de mofletes.
Hasta ahora tan sólo había llorado por hambre, sueño, o al escuchar por sorpresa uno de mis estornudos atronadores... Y digo hasta ahora, porque en la anécdota que hoy tengo intención de relatar, Diego, que ha resultado ser un romántico, lloró por amor (o por capricho, según la sensiblidad y el bagaje del que ésto lea).
Vamos allá:
Estábamos comiendo y, como de costumbre, Diego comenzó a deleitarnos con una versión corregida y aumentada de su 'concertino en gruñido menor para sonajero y voz' en la mesa que compartíamos con sus abuelos (y bisabuela) maternos. Entre los 'lo cojo' y los 'no lo cojas tan a la mínima que se malcría', típicos de estas situaciones, el peque, que es peque pero consciente de la expectación que despierta, iba incrementando sus soniquetes en progresión tanto temporal como volumétrica, como diciéndonos: '¡Eh!, ¿que pasa hoy aquí, que tardáis más de 15 segundos en cogerme? ¿Os estáis relajando? Pues que sepáis que yo tengo el Factor X: ¡Eoaaaaaaaa... Prrrrrrrr....Aioooooo!
Cuando el meneo de sus piernecitas hubiera podido producir energía y ya estábamos a punto de liberarlo del abrazo de su hamaquita, Tere, mi suegra, decidió darle una servilleta para entretenerlo. El resultado: amor a primera vista. Un flechazo que ríase usted de los que sufrían los románticos del XIX.
El problema es que la servilleta estaba mancillada y no siendo, a nuestro parecer, merecedora de sus desvelos, decidimos inmuiscuirnos en tan intensa relación, rompiéndola, creyendo que por incipiente iba a resultar menos dolorosa. Qué ilusos fuímos...Obviamente, nos equivocamos.
Con una rapidez con la cámara sólo equiparable a la que Billy el niño tuvo con el revolver pude inmortalizar la secuencia completa de lo que ocurrió a continuación: la servilleta, mancillada o no, era su bien mas preciado y Diego la iba a defender con todas sus armas.
Diego: Oiga, señor...¿Pero qué cree que está haciendo? No, no... ¿No irá a...? ¡No me la quite!...¡Es mi servilleta!
Los malvados: Pero hombre, es que está sucia...
Diego: ¡No os entiendo! ¿Qué es sucia?...Me estoy mosqueando...Pues ahora voy y pongo los ojos de llorar de Marco y Heidi juntos.
Los malvados: ¡Rápido, dadle otra limpia! Madre mía, nunca había llorado así....
Y así lo hicimos, le dimos otra límpia, pura y con olor a suavizante que el aceptó raudo, olvidando con idéntica rapidez a la anterior servilleta, verdadera causante de su llanto. Ciertamente no resultó ser muy selectivo, pero en su defensa deberíamos alegar su juventud y la similitud entre ambas doncellas. Por cierto, entre la foto del llanto y la foto de la felicidad absoluta del reencuentro que viene a continuación, habrán pasado unas dos milésimas de segundo, eh?, que no voy yo a tener al nene ahí llorando mientras le hago fotitos.


jajajajaja... Dani es igual de solete, aunque su juguete favorito son las manos de sus padres... y lo de cogerle o no, yo no dudo, le cojo... que ya llegarán los dias que me diga "mamá suelta que me despeinas"
Bsots
Jajajajaja, me he partido de la risa y eso que a las siete y media de la mañana tiene su mérito, ehhh.
Tengo que probar yo también lo de la servilleta, que en esto de amores tienes que aprender a diferenciar lo mas pronto posible.
Es verdad que la peke, hasta ahora, solo llora por hambre o porque "mamá,me he manchado el pañal, es que soy mu fina" (exceptuando las vacunas o los pendiente, mira tú, Dieguito se ha librao de eso), el otro día lloró porque le molestaba el sol y ayer me partía, porque, mala de mi, ya diferencia los tonos y si la regañas o te pones seria, es muy sentida y hace pucheritos.
Muy buena la secuencia de fotos, está riquísimo.
Por cierto, aprovecho para felicitarte por el post de los premios "que te den", me pareció genial y muy bien escrito.
Besotes.
Aisss por favor... ¡Que bueno! JAJAJA
Uis pobrettttttttt, a veces con la cosa mas impredecible se crea un vínculo, vaya ud .a saber por que , ais , como me acuerdo de cuando los míos eran así
petonets
Una de las veces que más me he reído con Alejandro fue cuando descubrió su sombra y huía despavorido de ella.
Jajajajajaja, cierto, es amor a la primera mordida! Besos para los tres
Que bonito.....esta muy bien lo de servilleta, para que os vais a gastar un monton de dinero en juguetes de esos carisimos si con una servilleta se queda asi de feliz!
BESOS Y QUE SIGA ASI DE GUAPO!!!
Reacción tipica de "enamoramiento versión baby". es una monada.